Escarabeo. Antiguo Egipto, Baja Época, 664-323 a. C.
Piedra tallada y pulida.
Procedencia: colección particular, París, Francia.
En buen estado general de conservación.
Medidas: 3,5 cm de longitud.
El escarabeo fue uno de los amuletos más difundidos del antiguo Egipto. Su forma reproduce el escarabajo pelotero, asociado al dios solar Khepri y al movimiento cotidiano del sol: del mismo modo que el insecto empuja su esfera, se creía que la divinidad impulsaba el astro a través del firmamento. Esta relación convirtió al escarabeo en símbolo de regeneración, transformación y renacimiento.
El ejemplar presenta un tratamiento naturalista y compacto, con el caparazón suavemente abombado y las distintas partes del cuerpo indicadas mediante incisiones. La cabeza, las patas replegadas y la segmentación de los élitros se integran en una forma cerrada, concebida para conservar la eficacia protectora del animal sagrado.
Durante la Baja Época se realizaron escarabeos en numerosos materiales, entre ellos fayenza, piedras duras y rocas de tonalidad oscura. Podían emplearse como amuletos personales, formar parte de joyas o incorporarse al ajuar funerario para proteger al difunto y favorecer su regeneración en el más allá. Ejemplares pétreos de cronología comparable se conservan en el Metropolitan Museum of Art y el British Museum.
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