Cabeza de Buda. Gandhara, siglo III o IV d. C.
Estuco con restos de policromía. Base de mármol.
Procedencia: colección Jan Adler, años 60-70 (piezas en el British Museum, Londres). Factura Nov. 1998.
Bibliografía:
- De l’Indus à l’Oxus. Archéologie de l’Asie Centrale, editado por O. Bopearachchi, C. Landes y C. Sachs, núms. 241-244.
- Asociación IMAGO - Musée de Lattes, Lattes, 2003.
Medidas: 48 cm (escultura); 73 cm (altura total con la base).
Esta cabeza de Buda, modelada en estuco, constituye un fragmento de una escultura monumental de excepcional factura. La pieza destaca por la notable preservación de su policromía original. El cabello, de un tono oscuro y denso, presenta un modelado de suaves ondulaciones que convergen hacia el u????a. En el centro de la frente, el ?r?? en relieve -atributo característico del Buda como mah?puru?a o Gran Ser- mantiene la misma pigmentación que la cabellera. La fisonomía se define por una frente estrecha que da paso a unas cejas de aristas marcadas, bajo las cuales se disponen unos ojos de volúmenes redondeados y párpados superiores prominentes. La nariz, de perfil rectilíneo y afilado, armoniza con una boca de comisuras horadadas donde el labio inferior, de mayor grosor, conserva un delicado tono rojo rosáceo. El conjunto, rematado por un mentón firme y lóbulos auriculares elongados, manifiesta una clara filiación estética con los maestros de Hadda.
Los Budas de Gandhara son una de las manifestaciones más fascinantes de la historia del arte, ya que representan el primer contacto visual entre Oriente y Occidente. Este estilo artístico, conocido como arte greco-budista, surgió entre los siglos I y V d.C. en la región de Gandhara (actualmente entre Pakistán y Afganistán).
.jpg)