Escultura del héroe griego Meleagro. Imperio romano, Alto Imperio, siglos I-II d.C.
Mármol tallado en bulto redondo.
Procedencia: colección privada europea.
Estado de conservación: fragmentaria, con pérdidas de cabeza y brazos; conserva parte del cuerpo, las piernas, la base y la figura parcial del perro.
Presenta desgastes, erosiones, pequeñas pérdidas y depósitos superficiales acordes con la antigüedad.
Medidas: 73 x 37 x 22 cm.
Importante escultura romana en mármol que representa al héroe griego Meleagro, figura central de la célebre cacería del jabalí de Calidón. La obra se inspira en modelos clásicos griegos, tradicionalmente vinculados al tipo de Meleagro atribuido a Escopas, escultor del siglo IV a.C., cuya formulación fue ampliamente difundida y reinterpretada en época romana.
La figura aparece de pie, en actitud serena, con un elegante contraposto que conserva la tensión anatómica del cuerpo pese a las pérdidas antiguas de cabeza y brazos. Viste una túnica corta o chlamys, dispuesta en pliegues profundos y rítmicos, con un tratamiento minucioso del borde inferior. Sobre el torso se aprecia un medallón con cabeza de león, símbolo de fuerza y heroísmo.
A los pies del personaje se conserva parcialmente la figura de un perro, atributo que refuerza la identificación de Meleagro como cazador. Este elemento remite directamente al episodio mítico de la cacería del jabalí de Calidón, enviado por Artemisa como castigo al rey Eneo. Meleagro lideró la expedición, en la que también participó Atalanta, y remató finalmente a la bestia, desencadenando el conflicto familiar que conduciría a su trágico destino.
La pieza conserva una notable fuerza escultórica en la anatomía, la postura y el trabajo de los paños. La combinación de idealización clásica, iconografía heroica y ejecución romana responde al gusto de las élites imperiales por las imágenes mitológicas de prestigio, concebidas como evocación culta del mundo griego y como símbolo de virtud, nobleza y memoria heroica.
.jpg)