Huaco de estribo: Cultura Moche, Perú, 400 -700 d.C.
Terracota.
Presenta una leve restauración en la embocadura y desgastes.
Medidas: 22 x 20 x 12 cm.
La pieza adopta la forma de un pato en actitud de nado, con el cuerpo cuidadosamente modelado y las patas representadas en relieve en la zona inferior, lo que refuerza la sensación de movimiento y conexión con el entorno acuático.
La cultura Moche destacó por su alto grado de desarrollo técnico y artístico, especialmente en el campo de la cerámica, considerada una de las más refinadas de las sociedades precolombinas. Sus alfareros trabajaban principalmente la arcilla roja, aunque también empleaban variantes en tonos naranja y negro humo, utilizando moldes que permitían una producción altamente especializada y una notable diversidad de formas. En este contexto, los huacos de estribo no solo cumplían una función utilitaria o ritual, sino que también actuaban como vehículos de representación simbólica de la naturaleza, la vida cotidiana y el mundo espiritual. La elección del pato, un animal vinculado al agua y a los ecosistemas costeros, refleja la estrecha relación de los Moche con su entorno natural y su capacidad para integrar observación, simbolismo y técnica cerámica en una misma pieza.
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