Pareja de placas; Sèvres, Francia, c. 1780.
Porcelana esmaltada y vidriada.
Medidas: 47 x 47 x 2 cm (x2).
Concebidas como una pareja, estas obras dialogan entre sí mediante una simetría cuidadosamente calculada, pensada para enriquecer los interiores de la aristocracia francesa. No se trata de simples objetos decorativos, sino auténticas “pinturas en porcelana”. El marco ornamental, profusamente decorado con roleos, guirnaldas y motivos vegetales, revela la maestría técnica y artística que convirtió a Sèvres en referente indiscutible de la porcelana europea del siglo XVIII. Aunque el gusto neoclásico comenzaba a imponerse en la época, estas placas conservan aún la ligereza y la gracia heredadas del rococó, visibles en la fluidez del dibujo y en la delicada paleta de rosas, verdes y dorados. Realizadas en porcelana esmaltada y vidriada, estas placas resumen el ideal artístico de su tiempo: tanto por su perfección formal como por su capacidad de evocar el esplendor de la Francia de finales del Antiguo Régimen.
La manufactura de porcelana de Sèvres se originó en el siglo XVIII en Francia. Fue fundada en 1740 en Vincennes y trasladada a Sèvres, cerca de Versalles, en 1756, bajo el patrocinio del rey Luis XV y su amante Madame de Pompadour. Desde su inicio, la manufactura de Sèvres recibió el patrocinio real, lo que permitió atraer a los mejores artesanos y artistas de la época. Este apoyo también aseguró que la porcelana producida fuera de la más alta calidad y lujo, destinada a la realeza y la nobleza europea. La porcelana de Sèvres es conocida por su fina calidad, dureza y translucidencia. Se fabrica con una pasta dura que contiene caolín, feldespato y cuarzo.
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