MENCHU GAL (Irún, Guipúzcoa, 1919 – San Sebastián, 2008).
“Bahía de Fuenterrabía y monte San Marcial”.
Acuarela sobre papel.
Firmada en el ángulo inferior derecho.
Medidas: 43 x 59 cm.
Esta acuarela se inscribe en uno de los núcleos más personales de la producción de Menchu Gal: el paisaje del Bidasoa y la costa vasca, territorio estrechamente ligado a su biografía y recurrente a lo largo de su trayectoria. La vista de Fuenterrabía le permite reunir la amplitud del paisaje montañoso, la arquitectura de la población y la actividad de la bahía, conjugando arraigo local y modernidad pictórica.
La artista construye la profundidad mediante amplias franjas superpuestas, desde las embarcaciones del primer término hasta el caserío y las elevaciones del fondo. La transparencia propia de la acuarela se combina con pinceladas más densas y enérgicas, especialmente en las montañas, donde violetas, verdes y azules se apartan de una interpretación naturalista. Esta libertad cromática, característica esencial de su lenguaje, transforma la vista reconocible en una composición de marcado ritmo plástico y notable frescura.
Aunque el óleo fue su medio predominante, Menchu Gal cultivó la acuarela de manera significativa —obtuvo en 1954 el Gran Premio de Acuarela de la II Bienal Internacional de Arte del Caribe—, técnica especialmente adecuada para trasladar a sus paisajes la inmediatez del gesto, la transparencia y su característica libertad cromática.
Menchu Gal fue una figura destacada de la renovación del paisaje español de posguerra y estuvo vinculada a la denominada Escuela de Madrid. Formada inicialmente con Gaspar Montes Iturrioz, amplió estudios en París con Amédée Ozenfant y en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. En 1959 se convirtió en la primera mujer en obtener el Premio Nacional de Pintura. Su obra forma parte de las colecciones del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y del Museo de Bellas Artes de Bilbao.
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