ÓSCAR TUSQUETS I BLANCA (Barcelona, 1941) para Carlos Jané.
Pareja de sillas “Gaulino”. Primera edición, diseño de 1987.
Fresno lacado negro con poro abierto en negro. Asiento de cuero negro.
Medidas: 87 x 55 x 51 cm.
La histórica silla “Gaulino” fue seleccionada en el Premio de Diseño Industrial y el Adi-Fad de 1989, así como en el Iberdiseño de 1990. Desde entonces ha figurado siempre en las retrospectivas del Diseño Español, tanto en exposiciones como en publicaciones, y se ha convertido en un referente del diseño del siglo XX. El propio Tusquets la consideró uno de sus mejores trabajos; fue además su primer proyecto realmente industrial en madera, a través del cual el diseñador se dio cuenta de lo que las máquinas podían llegar a hacer.
El nombre de la pieza es un homenaje y una síntesis de las dos grandes influencias que inspiraron a Tusquets: la estética orgánica y el mundo "óseo" de Antoni Gaudí, y la elegancia intelectual del diseñador italiano Carlo Mollino. Tusquets se propuso crear un silloncito más bajo y ancho que la silla original, pero que conservara una ligereza visual excepcional.
La silla se caracteriza por una silueta esbelta, casi esquelética, donde cada elemento estructural es visible y cumple una función estética además de portante. La estructura y el respaldo están realizados en fresno macizo. La complejidad de sus curvas y ensamblajes demanda una ebanistería de alta precisión. El asiento, de forma cóncava y orgánica, está tapizado en cuero, que aporta un contraste táctil y visual con la madera dura y refuerza el carácter artesanal de la pieza. El cuero se presenta en un color borgoña que contrasta con el fresno teñido.
A pesar de su apariencia de mueble artesanal, la Gaulino fue un proyecto pionero en su concepción como diseño industrial completo, llevando al límite las posibilidades de la madera maciza curvada.
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