ÉDOUARD FRAISSE (Francia, 1880-1945).
“Futbolista”.
Bronce patinado y mármol.
Firmado.
Con sello de fundición.
Medidas: 29 x 25 x 23 cm.
La representación de jugadores de fútbol en la escultura Art Déco responde a varios cambios culturales y estéticos propios de las décadas de 1920 y 1930. En primer lugar, el Art Déco coincide con el auge del deporte moderno como fenómeno de masas. El fútbol, en plena expansión internacional, se convirtió en símbolo de modernidad, ocio urbano y vida contemporánea, alejándose de los temas clásicos o mitológicos tradicionales. Además, este estilo artístico sentía una especial fascinación por el cuerpo en movimiento, la velocidad y la energía, valores muy acordes con la práctica deportiva. Los futbolistas permitían representar figuras dinámicas, en tensión y equilibrio, ideales para el lenguaje formal del Art Déco, caracterizado por líneas estilizadas, volúmenes simplificados y ritmos geométricos.
Édouard Fraisse fue un escultor vinculado al movimiento Art Déco, conocido principalmente por sus obras decorativas en bronce y otros materiales, muchas de ellas destinadas a la arquitectura y a las artes aplicadas. Formado en la tradición académica francesa, Fraisse desarrolló un lenguaje que evolucionó hacia formas más estilizadas y modernas, propias del periodo de entreguerras. Su producción incluye esculturas de figuras femeninas, atletas, relieves ornamentales y elementos arquitectónicos, a menudo caracterizados por líneas depuradas, volúmenes simplificados y un cierto dinamismo contenido. Participó en importantes proyectos decorativos en Francia, integrando la escultura en edificios públicos y privados, lo que lo sitúa dentro de esa generación de artistas que trabajaron en la síntesis entre arte y arquitectura, tan característica del Art Déco. En conjunto, su obra refleja la transición entre el academicismo de finales del siglo XIX y la modernidad decorativa del siglo XX, con un estilo elegante, estructurado y claramente orientado a la integración espacial.
.jpg)