Escuela italiana, siglo XVII.
“Neptuno”.
Mármol.
Pieza diseñada como elemento ornamental de una fuente.
Medidas: 86 x 33 x 32 cm.
En esta obra, concebida como parte de la ornamentacion de una fuente, la figura del dios marino con una fuerte presencia corporal, enfatizando la anatomía y el movimiento contenido, rasgos característicos de la escultura de este periodo, junto a él un defín que serviria para ocultar el caño de la fuente. El tratamiento del mármol revela un dominio técnico orientado a explotar los contrastes de luz y sombra, visibles en la postura, la profundidad de los cabellos ondulantes y la agitación de los pliegues del manto. Más que una representación estática, la obra transmite una sensación de energía latente, como si el dios emergiera del agua. Esta teatralidad, unida a la idealización clásica del cuerpo, responde a la voluntad barroca de conmover al espectador mediante una combinación de naturalismo y dramatismo.
La iconografía remite a Neptuno, divinidad romana de los mares, equivalente al Poseidón griego, frecuentemente representado como una figura madura, barbada y de complexión robusta. En el contexto del siglo XVII, su imagen adquirió también connotaciones políticas y simbólicas, asociándose al dominio, el poder y el control de las fuerzas naturales, lo que explica su frecuente presencia en fuentes monumentales, jardines y programas decorativos vinculados a cortes y espacios urbanos. La obra se inscribe en el ambiente de la escultura barroca italiana, profundamente marcada por la influencia de Gian Lorenzo Bernini. En este periodo, Roma se convirtió en el principal centro de producción artística, impulsado por el mecenazgo papal y aristocrático, que favoreció la creación de obras destinadas a exaltar tanto la fe como el prestigio político. La escuela italiana del siglo XVII se caracteriza por una síntesis entre la herencia clásica y una nueva sensibilidad basada en el movimiento, la emoción y la interacción con el espacio circundante.
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