JEAN JACQUEMIN (1894-1941).
“El salto del esquiador olímpico”, 1924.
Bronce y marfil.
Firmada.
Medidas: 29 x 34 x 20,5 cm.
Obra interesante dentro de la producción de Jean Jacquemin, “Le Saut” o “Saut à ski” (“salto de esquí”) es una de sus composiciones más conocidas, donde captura el instante dinámico del despegue del esquiador con líneas estilizadas y un fuerte sentido del movimiento, características típicas del Art Déco. La relevancia de la obra se ve aún más acrecentada por tratarse de una escultura criselefantina, técnica de extraordinario refinamiento y sofisticación artística.
Esta escultura condensa y ejemplifica la fascinación moderna por el deporte, que durante la época Art Decó dejó de entenderse únicamente como un entretenimiento aristocrático para convertirse en símbolo de los valores esenciales de la modernidad: energía, disciplina, dinamismo, salud, competitividad y belleza física. Francia fue uno de los grandes epicentros de este fenómeno, y el arte incorporó de inmediato esa nueva exaltación del cuerpo y el movimiento.
Jean Jacquemin fue conocido especialmente por sus esculturas deportivas en bronce y esculturas criselefantinas -combinando bronce e marfil- de gran refinamiento técnico. Sus obras representaban con frecuencia atletas y escenas de deportes modernos como esquí, patinaje, golf, remo o vela, temas muy apreciados en la Francia de entreguerras por simbolizar elegancia, velocidad y modernidad.
Jacquemin inscribe su obra en esa corriente de escultura deportiva que el Art Déco cultivó con especial intensidad durante el período de entreguerras, cuando el cuerpo atlético en movimiento se convirtió en uno de los temas centrales.
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