F. DE LUCA (activo a principios del siglo XX).
“Futbolista”, 1934.
Bronce con pátina marrón.
Medidas: 40 x 28 x 32 cm.
La escultura que presentamos constituye un interesante ejemplo de modernidad y renovación artística, ya que combina el creciente interés por el deporte -y, en particular, por el fútbol, que por entonces gozaba ya de una gran popularidad y afición- con la fascinación por el movimiento que los escultores de la época trataron de plasmar e inmortalizar en sus obras.
Como F. De Luca consigue de manera rigurosa en este ejemplar, las esculturas de futbolistas de principios del siglo XX solían representar jugadores en pleno movimiento, con poses dinámicas que capturaban la energía y la modernidad del nuevo deporte. Los artistas mostraban futbolistas corriendo, chutando o dominando el balón, vestidos con los uniformes característicos de la época: camisetas ajustadas, pantalones cortos por encima de la rodilla y medias altas. Aunque muchas estaban realizadas con un estilo naturalista heredado del academicismo del siglo XIX, progresivamente incorporaron líneas más estilizadas y elegantes propias del Art Déco. El objetivo no era solo representar un partido, sino transmitir ideales de juventud, fuerza física, disciplina y velocidad.
Esta escultura condensa y ejemplifica la fascinación moderna por el deporte, que durante la época Art Decó dejó de entenderse únicamente como un entretenimiento aristocrático para convertirse en símbolo de los valores esenciales de la modernidad: energía, disciplina, dinamismo, salud, competitividad y belleza física. Francia fue uno de los grandes epicentros de este fenómeno, y el arte incorporó de inmediato esa nueva exaltación del cuerpo y el movimiento.
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