ANTONI TÀPIES (Barcelona, 1923 - 2012).
Sin título, 1960.
Grabado y gofrado sobre papel. Prueba de Artista de una edición de 50 ejemplares.
Presenta leves decoloraciones en las esquinas inferiores y leve mancha de humedad en la esquina inferior izquierda. .
Firmado y justificado.
Medidas: 89 x 64,5 cm.
La obra forma parte de un obra está incluida en un portafolio de siete piezas, editado por la Sala Gaspar e impreso por Foto-Repro. La composición, dominada por una gran superficie monocroma delimitada por un marco gestual de trazos negros, evidencia el interés de Tàpies por reducir la imagen a estructuras esenciales cargadas de resonancias físicas y conceptuales. La austeridad cromática y la apariencia erosionada de la superficie remiten a una concepción de la pintura entendida más como objeto y experiencia material que como representación figurativa.La obra guarda una evidente relación compositiva con la pintura Ventana al vacío de 1965, perteneciente a la colección de la Fundación Santander. En ambas piezas, Tàpies articula el espacio pictórico mediante una estructura central cerrada o delimitada que evoca simbólicamente la idea de ventana, muro o umbral.
Antoni Tàpies es una de las figuras capitales del arte europeo de la segunda mitad del siglo XX y máximo exponente del informalismo en España. Cofundador del grupo Dau al Set, desarrolló un lenguaje propio basado en la experimentación matérico-gestual, integrando signos, grafismos y elementos simbólicos de fuerte carga espiritual y existencial. Su obra está presente en instituciones como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), el MACBA (Barcelona) o la Fondation Maeght (Saint-Paul-de-Vence), entre muchas otras. Galardonado con el León de Oro de la Bienal de Venecia y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, su producción gráfica constituye un capítulo fundamental dentro de su trayectoria y mantiene una sólida demanda en el mercado internacional.
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