VICTOR VASARELY (Pécs, Hungría, 1908 – París, 1997).
“Dom- Bor”.
Serigrafia. Ejemplar 154/200.
Presenta leve doblez en el perfil izquierdo.
Firmada, titulada y justificada a lápiz.
Medidas: 76 x 62 cm.
En esta obra, Vasarely despliega uno de los principios fundamentales de su investigación artística: la capacidad de la geometría y el color para alterar la percepción visual y generar la ilusión de movimiento y profundidad sobre una superficie completamente plana.
A través de una compleja organización de formas geométricas, contrastes cromáticos y gradaciones lumínicas, la composición parece expandirse y transformarse ante la mirada del espectador. Las estructuras visuales crean un efecto tridimensional dinámico, casi hipnótico, donde el espacio parece vibrar y desplazarse continuamente. Esta sensación de inestabilidad óptica constituye una de las señas de identidad más reconocibles del lenguaje plástico de Vasarely.
Lejos de entender la pintura como una representación tradicional de la realidad, el artista concebía sus obras como auténticos experimentos perceptivos. Influido por el constructivismo, la Bauhaus y los avances científicos y tecnológicos de mediados del siglo XX, Vasarely exploró la relación entre arte, matemática y percepción visual, convirtiéndose en una figura clave de la abstracción geométrica contemporánea.
En “Dom-Bor”, la precisión técnica de la serigrafía potencia la limpieza formal y la intensidad cromática de la composición, permitiendo que cada módulo geométrico contribuya al efecto óptico general. El espectador no contempla únicamente una imagen estática, sino una experiencia visual activa, donde la obra parece modificarse constantemente según la distancia y el punto de vista.
.jpg)