Círculo de PIETER CLAESZ (Burgsteinfurt, h. 1597-Haarlem, 1660).
“Bodegones”.
Óleo sobre lienzo. Reentelado.
Medidas: 52 x 80 cm (x2); 68 x 97 cm (marcos, x2).
En ambas composiciones se representan mesas con alimentos junto a objetos como copas, platos o jarras, dispuestos con una aparente espontaneidad que en realidad responde a una cuidada organización. Este tipo de escenas, conocidas como “bodegones de desayuno” u ontbijtjes, reflejan la vida cotidiana de la burguesía neerlandesa, pero también encierran un significado simbólico relacionado con la fugacidad de los placeres y la transitoriedad de la vida.El estilo se caracteriza por un realismo minucioso, visible en la detallada representación de las texturas ,la corteza del pan, el brillo del metal o la piel de las frutas, así como por una paleta sobria dominada por tonos cálidos y terrosos que unifican la escena. La luz juega un papel fundamental, creando sutiles reflejos en los objetos y aportando profundidad y volumen. La composición, equilibrada y serena, combina líneas horizontales (la mesa y los platos) con elementos verticales como jarras o copas, generando una sensación de estabilidad y armonía visual.
La influencia de Pieter Claesz en estas obras es evidente. Su preferencia por los tonos monocromos y la contención cromática se aprecia claramente, al igual que su interés por los objetos cotidianos, tratados con dignidad estética sin recurrir a la ostentación. Además, se percibe esa atmósfera silenciosa y suspendida en el tiempo tan característica de su producción, como si la escena hubiera sido detenida justo después de un banquete.
Importante pintor holandés que trabajó en la ciudad de Haarlem, padre de N. Berchem. Fue un gran maestro dentro del género de naturalezas muertas, sobre todo era único a la hora de realizar utensilios de cocina, sobre todo las jarras de metal y barro. Al igual que los “pintores de bodegones monocromáticos”, Claesz fue muy cuidadoso con el efecto pictórico de los pliegues de los manteles, los otorga un mayor realismo a la escena. Sus obras más tempranas son muy similares a las de Willem Claesz. Con el tiempo, su estilo se hizo más preciso y a la vez más suelto, rico y personal, logrando que sus obras tengan un toque tan personal que se reconozcan como suyas nada mas verlas. Suele ir variando a la hora de hacer las composiciones, pero no en los fondos, que normalmente los realiza en tonos marrones, ocres y verdes grisáceos, sobre los que destaca de una forma muy evidente un limón o una copa llena de vino tinto. Hacia 1652 colaboró ocasionalmente con su discípulo y sucesor R. Koets. Claesz influyó de forma evidente en las primeras obras de A. van Beyeren y S. Luttichuys. Por tener las mismas iniciales, sus obras han sido muchas veces confundidas con las de Clara Peeters.
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