Seguidor de ANTON VAN DYCK (Amberes 1599 – Londres 1641); siglo XVIII.
“Amarilis y Mirtilio”.
Óleo sobre lienzo. Reentelado.
Medidas: 63 x 83 cm; 77 x 99 cm (marco).
Esta pintura recrea una de las escenas pastorales más célebres de Il Pastor Fido, la obra teatral escrita por Giovanni Battista Guarini a finales del siglo XVI. Inspirada en el ambiente idealizado de la Arcadia clásica, la pintura representa el momento en que Amarilis corona con flores a Mirtilio, gesto que simboliza el triunfo del amor y la armonía pastoral propios de la literatura bucólica barroca.
La composición deriva de un modelo creado por Van Dyck hacia 1631-1632, conocido bajo el título Amarilis coronando a Mirtillo. El éxito de esta escena fue notable en los círculos artísticos europeos, como demuestra la existencia de diversas versiones y copias conservadas en importantes colecciones. Entre ellas destacan la conservada en el Museo de Bellas Artes de Budapest y otra en el Schloss Weißenstein, evidencia de la amplia difusión que alcanzó esta temática dentro de la pintura cortesana y decorativa barroca.
Desde el punto de vista estilístico, la obra refleja claramente la herencia artística de Van Dyck, especialmente en la elegancia de las figuras, la delicadeza de los gestos y la suavidad idealizada de los rostros. Los personajes aparecen representados con una gracia teatral y aristocrática característica del maestro flamenco, cuya pintura se distinguió por aportar dinamismo al retrato y a las escenas mitológicas. El movimiento fluido de las telas, las posturas sinuosas y la interacción afectiva entre los personajes contribuyen a crear una atmósfera poética y sentimental.
La técnica pictórica muestra un tratamiento cuidadoso de la luz y del color, con una paleta cálida y armónica que suaviza el paisaje. El modelado vaporoso de las carnaciones y la pincelada suelta en algunos detalles del paisaje revelan la influencia de la pintura flamenca barroca, combinada con un gusto decorativo propio de las reinterpretaciones dieciochescas. La elección de este tema evidencia también el interés que despertaron las escenas literarias y pastoriles en el arte europeo de los siglos XVII y XVIII. Il Pastor Fido fue una de las obras más difundidas de su tiempo y proporcionó abundantes motivos iconográficos a pintores y grabadores.
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