Escuela flamenca del siglo XVII
“Putti jugando con flores”.
Óleo sobre lienzo. Reentelado.
Publicada en: José Matesanz del Barrio, "Realidad, tiempo y artificio. Naturaleza muerta y vanitas en la cultura barroca" (Burgos: Fundación Caja de Burgos, 2021), p. 189.
Medidas: 107 × 46 cm; 125,5 × 63 cm (marco).
Publicada en el catálogo de una exposición en Fundación Caja de Burgos dedicada a la naturaleza muerta barroca, esta pintura combina el género floral y la representación de figura en un formato vertical de marcada ambición decorativa. La atribución a Abraham Brueghel y Frans Snyders la vincula con dos de las líneas fundamentales del bodegón flamenco del siglo XVII: la observación minuciosa de flores y frutos y la construcción de composiciones exuberantes, concebidas para transformar la naturaleza en espectáculo pictórico.
El putto, sorprendido en el gesto de alcanzar las flores, actúa como eje de todo el conjunto. La torsión del cuerpo y la elevación de los brazos imprimen movimiento a una composición organizada mediante una sucesión ascendente de tallos, corolas y hojas. La carnación luminosa se recorta sobre el fondo oscuro y establece un poderoso contraste con los rojos, blancos y violetas de tulipanes y claveles, mientras que los frutos dispuestos en la zona inferior aportan peso y estabilidad visual.
La diferente atención concedida a la anatomía, a las transparencias del paño y a la descripción precisa de cada especie vegetal resulta coherente con la cultura de colaboración entre especialistas desarrollada en los talleres flamencos. En este contexto, pintores de figuras, animales, flores y frutos podían intervenir en un mismo lienzo; una práctica de gran prestigio de la que constituye un ejemplo destacado el "Festón de flores y frutas y angelotes" del Museo Nacional del Prado, ejecutado conjuntamente por Jan Brueghel el Viejo, Frans Snyders y el taller de Rubens.
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