Escuela valenciana; segunda mitad del siglo XVI.
“Maria Magdalena”.
Óleo sobre tabla.
Medidas: 42 x 25 cm; 65,5 x 48 cm (marco).
La presente pintura representa a María Magdalena, una de las santas de mayor devoción en la tradición cristiana, identificable por el refinado vaso de perfumes que sostiene en su mano derecha, atributo que remite al ungüento con el que, según los Evangelios, ungió los pies de Cristo. Su figura se alza con elegante monumentalidad sobre un paisaje abierto, recortándose ante un amplio cielo de nubes que aporta profundidad y un marcado sentido atmosférico a la composición.
La obra puede adscribirse a la escuela valenciana de la segunda mitad del siglo XVI, uno de los focos pictóricos más destacados del Renacimiento hispánico. Durante este período, Valencia experimentó un notable florecimiento artístico favorecido por su intensa actividad comercial y sus estrechos vínculos con Italia, circunstancias que propiciaron la temprana asimilación de los modelos renacentistas italianos. A ello se sumó la persistencia de la tradición hispanoflamenca, dando lugar a un lenguaje propio caracterizado por la armonía compositiva, el cuidado dibujo, la delicadeza en el tratamiento de los rostros y una rica sensibilidad cromática.La influencia de maestros como Juan de Juanes y de su amplio círculo resulta especialmente evidente en este tipo de imágenes devocionales, concebidas para inspirar recogimiento y contemplación. La serenidad de la figura, el modelado suave de las carnaciones, el refinamiento de los pliegues y la idealización de los rasgos responden plenamente a los ideales estéticos del Renacimiento valenciano, en el que el equilibrio y la belleza se ponían al servicio de la expresión religiosa.
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