JOSÉ MORILLO Y FERRADAS (Vejer de la Frontera, Cádiz, 1853 – Cádiz, 1920).
“Personajes del siglo XVII”, 1908.
Óleo sobre cartón.
Firmado y fechado en el ángulo inferior izquierdo.
Medidas: 28 x 22,5 cm.
Esta obra es un ejemplo de la maestrilla que Morillo alcanzó en la inmortalización de escenas históricas de carácter costumbrista. José Morillo desarrolló una sólida trayectoria artística marcada por una formación académica rigurosa y una temprana proyección internacional. Inició sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Cádiz, donde fue discípulo de Ramón Rodríguez Barcada, y muy pronto destacó por su dominio del dibujo y su sensibilidad narrativa.
En 1887, gracias a una pensión concedida por la Diputación de Cádiz, amplió su formación en París, entonces epicentro de la vida artística europea. Allí trabajó durante seis años en los talleres de Francisco Domingo Marqués y del prestigioso León Bonnat, asimilando tanto el rigor técnico como el interés por la recreación histórica y la observación de tipos y escenas del pasado.
A su regreso a España fue nombrado profesor de la Escuela de Bellas Artes de Cádiz, desde donde influyó en nuevas generaciones de artistas; entre sus discípulos figura el reconocido pintor Federico Godoy Castro. Morillo participó activamente en las principales exposiciones oficiales de su tiempo, destacando su presencia en la celebrada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1894, donde presentó el lienzo Un soldado antiguo, obra representativa de su madurez artística.
Hoy, la obra de José Morillo forma parte de importantes colecciones públicas: está representado en el Museo del Prado con obra en depósito en el Museo de Bellas Artes de Granada y en el Museo de Bellas Artes de Cádiz, además de encontrarse en diversas colecciones particulares, lo que confirma su relevancia dentro de la pintura española de finales del siglo XIX.
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