Escuela europea, siglo XIX.
“Retrato de clérigo”.
Óleo sobre tabla.
Medidas: 31 × 26 cm; 48 × 42 cm (marco).
El retratado aparece vestido con indumentaria eclesiástica, sentado ante una mesa de trabajo y sosteniendo un libro cerrado, probablemente relacionado con su ejercicio religioso. La pluma y el tintero completan la caracterización intelectual del personaje, mientras la iglesia representada al fondo podría aludir a la parroquia o institución con la que estuvo vinculado.
La composición sigue las convenciones del retrato oficial decimonónico: figura de tres cuartos, fondo oscuro y atención concentrada en el rostro y las manos. La cortina rojiza introduce profundidad y enmarca la vista arquitectónica, mientras la sobriedad cromática refuerza la dignidad y autoridad del efigiado. La inclusión de atributos personales y de una referencia topográfica concreta aporta al retrato un interés documental añadido.
.jpg)