ÁNGEL GIMENO (Alcanar, Tarragona, 1910 – 1959).
“Lago del Pirineo”.
Óleo sobre tabla.
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Medidas: 34 x 40 cm; 54 x 50 cm (marco).
Esta pintura un ejemplo representativo de la obra paisajística de Ángel Gimeno, artista que dedicó gran parte de su producción a la representación de la naturaleza y, especialmente, a los paisajes montañosos del norte de España. En esta obra, el pintor presenta un paisaje pirenaico dominado por un lago de aguas tranquilas que refleja las montañas y la vegetación circundante, creando una atmósfera serena y contemplativa. La paleta cromática se basa en verdes y azules, aplicados con una pincelada suelta que recuerda la influencia del postimpresionismo, perceptible en el tratamiento de la luz y en la simplificación de las formas. Al mismo tiempo, el artista mantiene una observación directa del paisaje, propia de la tradición realista de la escuela paisajista catalana.
Ángel Gimeno fue un pintor especializado principalmente en el paisaje. A lo largo de su trayectoria se interesó especialmente por los paisajes rurales y de montaña, entre ellos los del Pirineos, que aparecen de forma recurrente en su producción. Durante la década de 1930 participó en diversas exposiciones en Cataluña. Entre ellas destaca la celebrada en 1936 en la Sala Barcino, uno de los espacios expositivos activos en la Barcelona artística de la época.
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