LOLÓ SOLDEVILLA; Dolores Soldevilla Nieto (Pinar del Río, Cuba 1901-La Habana, 1971).
Sin título, 1956.
Técnica mixta (elementos de madera en alto relieve) sobre tabla.
Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho.
Adjunta certificado expedido por Martha Flora Carranza, nieta de la artista.
Medidas: 56 x 92 cm; 64 x 100,5 cm (marco)
La producción de Loló Soldevilla en la década de 1950 se sitúa en el núcleo de la abstracción geométrica cubana, momento en el que su lenguaje visual alcanza una notable coherencia dentro de las corrientes constructivas latinoamericanas.
Realizada en 1956, la pieza refleja su interés por la relación entre forma, color y estructura a través de una composición basada en un sistema rítmico de elementos geométricos —círculos, anillos y módulos rectangulares— dispuestos con un claro sentido constructivo sobre el plano. La organización de estos elementos genera una lectura visual dinámica, articulada mediante la repetición y la variación de formas. La presencia de elementos en alto relieve introduce una dimensión espacial que rompe con la bidimensionalidad tradicional del soporte pictórico, acercando la obra a una exploración entre pintura y objeto. Este planteamiento sitúa su trabajo en diálogo con el arte concreto, el constructivismo y las primeras aproximaciones a lo cinético, consolidando un lenguaje propio dentro de la abstracción geométrica de su tiempo.
Figura esencial de la modernidad latinoamericana, Soldevilla fue cofundadora del grupo Los Diez Pintores Concretos. Tras establecerse en París en 1949 y formarse en la Academia de la Grande Chaumière y en el taller de Dewasne y Pillet, integró las corrientes abstractas internacionales con una sensibilidad propia. Comprometida cultural y políticamente, combinó su práctica artística con la labor docente en la Universidad de La Habana tras 1959. Su obra se conserva hoy en el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba y en destacadas colecciones internacionales.
.jpg)