VÍCTOR MIRA (Zaragoza, 1949 – Múnich, 2003).
“Naturaleza muerta española”, 1990.
Técnica mixta sobre cartón.
Firmado, titulado y fechado al dorso.
Medidas: 29 x 35 cm; 48 x 58 cm (marco).
Esta obra se sitúa en un momento clave de su trayectoria, en el que el artista profundiza en la reinterpretación de los géneros clásicos desde una óptica contemporánea y profundamente subjetiva. Lejos de la tradición académica del bodegón, Mira convierte la naturaleza muerta en un espacio de tensión simbólica y emocional. Aunque el título remite a la herencia pictórica española, inevitablemente asociada a maestros como Francisco de Zurbarán o Juan Sánchez Cotán, la obra no busca reproducir la serenidad ni el orden compositivo de estos referentes. Por el contrario, Mira subvierte el género.
Escultor, pintor, grabador y escritor, Mira debuta en Zaragoza con dieciocho años. Tras pasar una temporada a caballo entre Madrid y Alemania, en 1977 se instala en Barcelona. En 1979 expone individualmente por primera vez en Munich y al año siguiente muestra su obra en la galería neoyorquina George Staempfli. Desde entonces despega su trayectoria internacional, con exposiciones en Europa, Estados Unidos y Sudamérica. En 2003, poco antes de su muerte, recibe el premio al mejor artista español vivo en la Feria ARCO. Se conservan obras de Mira en museos y colecciones privadas de todo el mundo, destacando el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el MACBA, los Museos de Bellas Artes de Vitoria y Zaragoza, la Fundación Beulas, en Huesca, y el Museo Colecciones ICO, en Madrid.
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