RAFAEL CARMONA (Granada, 1949).
“El grito”, 1972.
Óleo y materia sobre lienzo.
Firmado y fechado.
Medidas: 100 × 81 cm.
Rafael Carmona construye una imagen de fuerte carga expresiva a partir de una superficie densa, rugosa y casi mural. La composición está dominada por una gran forma grisácea, de textura reticulada y aspecto orgánico, que se expande sobre el lienzo como una presencia monumental. En la zona superior emerge una mano abierta, único elemento figurativo reconocible, que introduce una lectura dramática y simbólica.
La materia pictórica adquiere aquí un papel fundamental: no solo define la forma, sino que genera relieve, tensión y fisicidad. Las incisiones, grietas y tramas de la superficie sugieren una piel erosionada, un muro o una estructura sometida a presión, reforzando el sentido del título. El grito no se representa de manera literal, sino como gesto detenido, como huella corporal y como tensión contenida en la propia materia. La obra se inscribe en una sensibilidad próxima al informalismo matérico y a la pintura gestual de raíz expresionista, donde el soporte se convierte en campo de energía y conflicto.
.jpg)