MICHÈLE BROEDERS (Tongeren, Bélgica, 1936 – Brujas, 2024).
“Alegoría del alma”, 1966.
Óleo sobre tabla.
Firmado y fechado en el ángulo superior derecho.
Medidas: 95 x 30 cm.; 115 x 51 cm.(marco)
"Alegoría del alma" se articula en torno a una figura masculina que emana una aura clásica. Aparece rodeado por un universo sígnico formado por rostros enigmáticos y animales nocturnos. La verticalidad del formato refuerza el carácter ascensional de la escena, donde la figura principal parece situarse entre lo terrenal y lo espiritual, entre la materia y la visión interior.
La presencia de músicos, desnudos, rostros espectrales, llamas, ojos y aves como fuerzas atmosféricas enriquecen la lectura de la escena y sugieren un recorrido simbólico por distintos estados del alma: deseo, conocimiento, transformación, introspección y trascendencia. La densidad iconográfica, el formato monumental y la cuidada ejecución confieren a la obra un carácter singular, concebido casi como un gran retablo profano de resonancias espirituales.
Michèle Broeders fue una artista belga formada en la Academia de Amberes bajo la dirección de Gustaaf De Bruyne. Su obra se sitúa en una línea figurativa de resonancias surrealistas y simbólicas, con especial interés por la figura humana, la imaginación, la fantasía y los estados interiores. Vivió y trabajó en Blankenberge, desde donde desarrolló una producción personal y poética, próxima a la tradición surrealista belga de posguerra.
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