MODEST CUIXART (Barcelona, 1925 – Palafrugell, Girona, 2007)
Sin título, 1962.
Óleo y materia sobre lienzo.
Firmado y fechado al dorso.
Medidas: 56 x 47 cm; 78 x 67 cm con marco.
Esta obra se inscribe en la etapa informalista y matérica de Modest Cuixart, en la que el artista explora la superficie pictórica como un espacio de densidad física, relieve y misterio. Sobre un fondo oscuro, casi negro, emergen formas incisas y elementos circulares en relieve, apenas perceptibles bajo la vibración de la materia.
La composición se construye mediante una gama cromática contenida, dominada por negros, tierras y reflejos metálicos, que acentúan su carácter nocturno y enigmático. Las huellas y formas orgánicas parecen surgir desde el interior de la propia pintura, creando una imagen próxima al objeto arqueológico o a la materia en transformación.
La obra refleja una de las preocupaciones centrales de Cuixart durante estos años: superar la pintura como simple imagen para convertirla en presencia material. Su interés reside precisamente en esa tensión entre superficie y profundidad, entre gesto y relieve, entre oscuridad y aparición.
Modest Cuixart fue una figura fundamental de la vanguardia catalana de posguerra. En 1948 fundó, junto a Joan Brossa, Antoni Tàpies, Joan Ponç, Arnau Puig y Joan-Josep Tharrats, el grupo Dau al Set, clave en la renovación artística española. Su obra evolucionó desde el magicismo y el surrealismo inicial hacia el informalismo matérico y, posteriormente, hacia una figuración de gran intensidad expresiva. Está representado en instituciones como el Museo Reina Sofía, el MACBA, el MNAC, el Museu d’Art de Girona, el IVAM y la Fundació Cuixart, entre otras.
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