LÉONARD TSUGUHARU FOUJITA (Tokio, 1886 – Zúrich, 1968).
“Foujita y Emilio de la Peña”, 1933.
Tinta sobre papel adherido a cartón.
Presenta inscripción en la zona inferior.
Firmado (por los dos artistas), fechado y localizado en San Francisco.
Medidas: 26 x 20 cm; 35 x 28,5 cm (marco).
Esta dibujo constituye un testimonio excepcional del periodo americano de Léonard Foujita y de su entorno personal e intelectual durante su estancia en San Francisco. La pieza combina autorretrato, retrato cruzado y comentario autobiográfico, revelando no solo la destreza técnica del artista, sino también su agudo sentido del humor y su refinada conciencia autorreferencial.
La composición presenta el retrato de Emilio de la Peña ejecutado “al estilo de Foujita”, mientras que en la parte superior derecha aparece un pequeño autorretrato del propio artista. Ambos dibujos dialogan entre sí a través de un ingenioso juego de identidades: cada autor firma el retrato del otro imitando su caligrafía, en un gesto lúdico que cuestiona la autoría, el estilo y la noción misma de identidad artística. La inscripción manuscrita inferior, de carácter explicativo, refuerza esta lectura, convirtiendo la obra en un documento consciente de sí mismo, a medio camino entre obra gráfica, testimonio personal y objeto conceptual.
Desde el punto de vista formal, el dibujo encarna plenamente el lenguaje gráfico de Foujita: línea depurada y elegante, economía de medios, ausencia de volumen en favor del contorno y una sutileza extrema en la definición psicológica del retratado. El rostro de Emilio de la Peña, de mirada introspectiva y gesto contenido, es construido mediante un trazo seguro, casi caligráfico, que remite directamente a la tradición del dibujo japonés y a la tinta china, una de las señas de identidad más reconocibles del artista.
La obra se inscribe en un momento crucial de la trayectoria de Foujita, durante su periplo por el continente americano (1931–1933), iniciado tras su salida precipitada de Francia. Este periodo, menos representado en el mercado que su etapa parisina, resulta especialmente atractivo por su carácter experimental, íntimo y narrativo.
.jpg)