BENJAMÍN PALENCIA (Barrax, Albacete, 1894 – Madrid, 1980).
Sin título, 1967.
Tinta sobre papel.
Adjunta certificado de autenticidad expedido por el Archivo Benjamín Palencia.
Presenta leve mancha de pintura en la esquina superior izquierda.
Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho.
Medidas: 34 x 24 cm.
La faceta de Benjamín Palencia como dibujante fue fundamental en el desarrollo de su lenguaje artístico, ya que el dibujo constituyó la base de su investigación plástica y de su visión artística ya que abordó numerosos temas. A través de una línea libre y expresiva, Palencia exploró formas, ritmos y estructuras que luego trasladó a su pintura, convirtiendo el dibujo en un espacio de experimentación.
Benjamín Palencia, fundador de la Escuela de Vallecas junto al escultor Alberto Sánchez, fue una figura clave en la renovación del paisaje castellano, heredero de la poética de la Generación del 98. Formado de manera autodidacta a través de su estudio del Museo del Prado, rechazó la enseñanza académica tradicional. Tras su contacto con las vanguardias en París y con artistas como Picasso y Miró, incorporó elementos surrealistas y técnicas como el collage a su obra. A su regreso a Madrid consolidó una estética personal que fusiona tradición y modernidad, especialmente a través del paisaje. Tras la Guerra Civil, su pintura evolucionó hacia un uso más intenso del color, cercano al fauvismo, manteniendo siempre el mundo rural castellano como eje central. Reconocido en importantes exposiciones nacionales, En 1943 obtiene primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes y en 1944 es seleccionado para participar en el Salón de los Once de Eugenio D’Ors en Madrid. Al año siguiente es galardonado con medalla de honor en la Nacional, aunque renuncia a ella para facilitar su concesión a José Gutiérrez Solana
.jpg)