ESTEBAN VICENTE PÉREZ (Turégano, Segovia, 1903 – Nueva York, 2001).
Sin título, años 1956-1960.
Collage y óleo sobre papel.
Firmado en el ángulo inferior izquierdo.
Medidas: 20 x 24 cm; 29 x 34 cm (marco).
La atención constante que Esteban Vicente prestó al collage, junto con la manera reflexiva y consciente con la que abordó esta técnica, lo situó en una posición singular dentro de la New York School. Estas obras no fueron un ejercicio secundario, sino una parte esencial de su producción, llegando a representar aproximadamente la mitad de su trabajo anual. Vicente comenzó a explorar el collage en 1949, a los que se refería como “improvisaciones concretas”, y mantuvo esta práctica de forma ininterrumpida durante más de cincuenta años, hasta el final de su carrera. Para el artista, el collage se convirtió tanto en una vía alternativa de creación como en un espacio de investigación formal, donde ensayó combinaciones de color, textura y forma que constituyeron la base de su lenguaje pictórico.
Esteban Vicente fue el único artista español que formó parte de la primera generación de expresionistas abstractos en Nueva York, participando activamente en algunos de los acontecimientos más decisivos de la escena artística de la ciudad a finales de los años cuarenta y comienzos de los cincuenta. Estuvo presente en exposiciones clave como Talent 1950 (Kootz Gallery, Nueva York, 1950) y, especialmente, 9th Street (Nueva York, 1951), muestra que consagró internacionalmente a la primera generación de la Escuela de Nueva York. En aquel entorno creativo trabó amistad con figuras fundamentales del arte y la crítica del momento, como Harold Rosenberg y Thomas B. Hess, así como con artistas de la talla de Willem de Kooning, Jackson Pollock o Mark Rothko, entre muchos otros.
No fue hasta 1987, más de cinco décadas después de su traslado a Estados Unidos, cuando Esteban Vicente pudo inaugurar su primera exposición en su país natal, en la Fundación Banco Exterior de España de Madrid. A partir de entonces, su obra comenzó a mostrarse de manera continuada en galerías privadas y en importantes instituciones públicas, como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid o el Institut Valencià d’Art Modern de Valencia.
En 1998 se inauguró en Segovia el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, que alberga hoy una parte fundamental de su legado artístico. Su obra forma parte, además, de las colecciones de los principales museos de arte contemporáneo del mundo, entre ellos el Metropolitan Museum of Art, el Guggenheim y el MoMA de Nueva York, el Museo Reina Sofía de Madrid, el Smithsonian de Washington D. C., el Whitney Museum of American Art y el Museo de Arte de Indianápolis, entre otros.
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