GEORGE CHARLES COUDRAY (Francia, 1864 – 1932).
“Les Nénuphars”.
Mármol.
Firmado.
Medidas: 63 cm (altura).
“Les Nénuphars”, una de las esculturas más emblemáticas de Georges Coudray, captura la esencia etérea de una náyade de rostro melancólico y delicada belleza, con su larga melena adornada por guirnaldas de nenúfares que parecen flotar entre la naturaleza y el mito. Esta obra es un canto a la fragilidad y al misterio femenino, un reflejo de la sensibilidad artística que caracteriza al escultor.
Nacido en París, Coudray fue alumno destacado de maestros como Thomas y Falguière, y su talento brilló en los prestigiosos Salones de París entre 1883 y 1903. Su especialidad fueron las estatuas, bustos y medallones con retratos, a menudo impregnados de una fascinación por lo oriental y exótico, que le conferían un aire de elegancia y refinamiento. Entre sus creaciones más memorables destacan “Aquila” (1892), una vibrante estatuilla de bronce; el delicado busto en terracota “Les Nénuphars” (1899); y la sublime figura de mármol “Iris” (1902).
Sin embargo, la pieza que consolidó su fama fue la enigmática escultura en yeso titulada “Tahoser”, inspirada en la novela Roman de la Momie de Théophile Gautier. Esta obra, que representa a una mujer egipcia tocando el arpa con una gracia fascinante, fue presentada en el Salón de 1892 y rápidamente reproducida en bronce, conquistando el gusto de críticos y público por igual.
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