JEAN ANTOINE IDRAC (Toulouse, 1849 – París, 1884)
"Salambó y la serpiente" (Salammbô et le serpent). Francia.
Posterior a 1862 (tras la publicación de la novela Salammbô de Gustave Flaubert).
Bronce patinado.
Base de mármol.
Firmado en la parte inferior: A. IDRAC
Con sello de fundición en el lateral derecho "Thiébaut Frères, Fumière & Gavignot successeurs".
Museos: Chicago, Lille, Quimper, París, Toulouse, Versalles y Copenhague.
Medidas: 51,5 x 19 x 19 cm; 57,5 cm (altura con peana).
Jean Antoine Idrac desarrolló una carrera breve pero brillante dentro del academicismo francés de la segunda mitad del siglo XIX. Formado en la École des Beaux-Arts de París y discípulo de François Jouffroy y Alexandre Falguière, obtuvo el Prix de Rome en 1877, lo que le permitió completar su formación en la Villa Médicis. Su producción se caracteriza por el refinamiento del modelado, la elegancia del desnudo y una marcada inclinación hacia temas literarios y mitológicos, en plena sintonía con el gusto oficial del Salón parisino.
La presente obra, "Salambó y la serpiente" (Salammbô et le serpent), encuentra su origen en la célebre novela histórica Salammbô (1862) de Gustave Flaubert, cuya ambientación exótica en la Cartago antigua ejerció una profunda influencia en las artes visuales del momento. Idrac presentó una primera versión en yeso en el Salón de 1881 (hoy conservada en el Museo de los Agustinos de Toulouse), seguida de una versión en mármol en el Salón de 1882, adquirida por el Estado francés, lo que confirma la relevancia institucional de la composición dentro de su trayectoria.
La escultura encarna plenamente el ideal orientalista finisecular: la figura femenina, tratada con delicado naturalismo, adopta una pose sinuosa mientras la serpiente se enrosca en su cuerpo, generando un elegante movimiento serpentinato. La obra combina sensualidad y lirismo con un sólido dominio anatómico, integrando el exotismo literario con la tradición clásica del desnudo académico. La serpiente, símbolo ambiguo de tentación y misticismo, refuerza la dimensión narrativa y dramática del conjunto.
El presente ejemplar en bronce patinado, fundido por la prestigiosa casa parisina Thiébaut Frères, Fumière & Gavignot successeurs, debe entenderse como una edición derivada del modelo presentado en el Salón. Estas reducciones en bronce permitieron la difusión de la obra entre coleccionistas privados, consolidando su éxito más allá del ámbito estrictamente institucional. La calidad de la fundición y la riqueza de la pátina subrayan su valor dentro de la escultura francesa de finales del siglo XIX.
Obras de Idrac se conservan en importantes colecciones públicas, entre ellas museos de Chicago, Lille, Quimper, París, Toulouse, Versalles y Copenhague, lo que confirma la amplia recepción de la composición. Una versión de Salambó se conserva en el Museo de los Agustinos de Toulouse. El autor está asimismo representado en el Museo d'Orsay de París.
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