Escuela sevillana del siglo XVII. Atribuido a FRANCISCO ANTOLÍNEZ Y SARABIA (Sevilla, hacia 1645 – Madrid, 1700).
“La muerte de la Virgen”.
Óleo sobre lienzo.
Medidas: 64 x 85 cm; 76 x 96 cm (marco).
La pintura religiosa de Francisco Antolínez es una de las más singulares del Barroco español, especialmente por su capacidad para hibridar géneros. Aunque se formó en la escuela sevillana (fue discípulo de Murillo), desarrolló un estilo muy personal que se aleja de la monumentalidad tradicional para acercarse a lo que hoy llamaríamos "pintura de gabinete". En esta ocasión nos brinda el pasaje bíblico de la muerte de la Virgen: según la tradición, un ángel se le aparece a María para anunciarle su partida inminente. El deseo de la Virgen es ver a los Apóstoles antes de morir. De manera milagrosa, los Apóstoles, que estaban dispersos predicando por el mundo, son transportados en nubes hasta su casa en Jerusalén o Éfeso.
Hermano del también pintor José Antolínez, Francisco era de profesión abogado, si bien su curiosidad le llevaría a interesarse por materias muy diversas. Llegó así a introducirse en la práctica de la pintura, obteniendo éxito con obras de pequeño formato generalmente protagonizadas por figuras menudas sobre un fondo de paisaje o arquitectura. Ceán Bermúdez apuntó que después de estudiar leyes en Sevilla aprendió pintura en la escuela de Murillo, asistiendo a la academia establecida en la casa lonja de la misma ciudad, donde consta su presencia en 1672. Ese mismo año debió trasladarse a Madrid para reunirse con José Antolínez, aunque es probable que tras la muerte de éste regresara durante algún tiempo a su ciudad natal. Finalmente se instalará de forma definitiva en Madrid. Francisco Antolínez pudo vivir de la pintura, pero pese a ello no firmaba sus obras, dado que prefería presentarse como abogado. Antolínez se muestra en sus paisajes heredero del estilo flamenquizante de Ignacio de Iriarte, y en los fondos arquitectónicos de Matías de Torres. Respecto a sus figuras, denotan un claro carácter murillesco. Actualmente Francisco Antolínez está representado en el Museo del Prado, el de Castrelos en Vigo, el Provincial de Ciudad Real, el Palacio Episcopal de Huesca la parroquia de Santa Ana de Brea de Aragón, la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios de Zamora y otros centros religiosos, colecciones públicas y privadas.
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