GIOVANNI PAOLO LOLMO (Bergamo, 1550- 1595).
“Retrato de dama”.
Óleo sobre lienzo. Reentelado.
Obra publicada en el catálogo de la Fondazione Federico Zeri.
Medidas: 130 x 98 cm; 144 x 118 cm (marco).
Este Retrato de dama es un gran ejemplo de la calidad y maestría que alcanzó el retrato lombardo de la segunda mitad del siglo XVI, un ámbito artístico marcado por la transición entre el rigor compositivo del Renacimiento tardío y una sensibilidad cada vez más atenta a la representación del estatus social, la riqueza material y la individualidad psicológica del modelo. Giovanni Paolo Lolmo, pintor activo en Bérgamo, se sitúa dentro de esta tradición, mostrando una clara afinidad con los modelos cortesanos difundidos en el norte de Italia, especialmente a través de la pintura veneciana y del retrato oficial de raigambre española. La composición presenta a la dama sentada en un sillón de alto respaldo, dispuesta en una pose de elegante frontalidad. Este tipo de disposición, solemne pero no rígida, era habitual en los retratos de la nobleza y la alta burguesía. El fondo arquitectónico oscuro y la presencia del cortinaje contribuyen a reforzar el carácter áulico de la escena, aislando la figura y dirigiendo la atención hacia su presencia física.
Uno de los aspectos más notables de la obra es el extraordinario detallismo en la descripción de las vestiduras y joyas, elemento central del retrato aristocrático del período. Lolmo demuestra aquí un dominio minucioso de las texturas , telas, encajes, metales preciosos, tratadas con una pincelada precisa y controlada, acorde con el gusto refinado de la clientela noble.
Resulta especialmente relevante la comparación con otro Retrato de dama conservado en la Accademia Carrara de Bérgamo (inv. 58AC00396), atribuido igualmente a Giovanni Paolo Lolmo y datado entre 1550 y 1595. Ambas obras comparten no solo el modelo compositivo general , figura sentada, disposición del cuerpo y encuadre, sino también detalles específicos como los adornos florales en el cabello y los detalles del collar con perla colgante, pareciendo la misma joya. Cabe citar que según el historiador Francesco Rossi (1996), la retratada del cuadro de la Accademia podría pertenecer a una noble de la casa Marenzi.
Giovanni Paolo Lolmo fue un pintor italiano activo en la segunda mitad del siglo XVI y una figura relevante del panorama artístico bergamasco tras la muerte de Giovan Battista Moroni. Hijo de Giovanni Fortunato, miniaturista, inició su formación en el ámbito familiar. Su lenguaje pictórico muestra rasgos manieristas que sugieren una formación más amplia, quizá en Italia central (Roma o Florencia). La presencia de una obra suya en la basílica de San Pietro in Vincoli en Roma refuerza la hipótesis de un viaje a la capital. Su actividad está documentada desde la década de 1570, con un estandarte hoy recuperado, y alcanza un momento clave en 1584, cuando recibe de la ciudad de Bérgamo el encargo de una importante pala para la basílica de Santa Maria Maggiore.
Lolmo no se limitó a la pintura religiosa: también realizó obras de temática profana y mitológica, como las conservadas en la villa Terzi de Gorle.
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