Escuela flamenca; siglo XVII.
“La flagelación de Cristo”.
Óleo sobre tabla. Engatillada.
Presenta faltas y restauraciones.
Medidas: 45 x 64 cm; 81 x 100 cm (marco).
La flagelación de Cristo es uno de los momentos más intensos y dramáticos del ciclo de la Pasión. Desde el punto de vista estilístico, la pintura manifiesta rasgos característicos de la estética barroca flamenca: un marcado naturalismo en la representación anatómica, un uso expresivo del claroscuro y una composición densa, cargada de figuras que acercan la acción al espectador. La pincelada, suelta pero controlada, confiere vitalidad a los personajes secundarios, cuyos rostros expresan una amplia gama de emociones ,crueldad, curiosidad, indiferencia reforzando la dimensión narrativa del conjunto. La calidad técnica se aprecia especialmente en el tratamiento de las carnaciones, la verosimilitud de las posturas forzadas y la riqueza cromática, dominada por ocres, rojos profundos y sombras terrosas.
La iconografía de Cristo flagelado responde a un modelo ampliamente difundido en la Europa católica del siglo XVII, vinculado a la espiritualidad de la Contrarreforma. Cristo es presentado como Ecce Homo doliente, enfatizando tanto su sufrimiento físico como su aceptación del martirio. El cuerpo lacerado, la expresión contenida del rostro y la ausencia de gestos de resistencia subrayan su condición de víctima redentora, invitando al fiel a la contemplación empática y a la meditación sobre el sacrificio. Esta lectura devocional se ve reforzada por la cercanía espacial de la escena, que elimina distancias simbólicas y sitúa al espectador casi como testigo directo del castigo.
.jpg)