Escuela española; siglo XVII.
“Santo Entierro”.
Grabado iluminado al óleo sobre papel pegado a tabla.
Medidas: 36 x 55 cm.
Esta obra sigue el modelo de El Entierro de Cristo, pintura de hacia 1520 realizada por Tiziano, que actualmente se conserva en el Museo del Louvre de París.
La obra perteneció originalmente a la familia Gonzaga y fue adquirida en 1627 por Carlos I de Inglaterra. Tras su muerte, su colección fue subastada y el cuadro pasó por manos privadas hasta ser comprado por Luis XIV en 1662.
Aunque tradicionalmente se fecha alrededor de 1525, no existen documentos que confirmen su encargo ni su relación directa con miembros concretos de la familia Gonzaga. Se considera una de las primeras obras que Tiziano realizó para esta familia. Existe también una copia posterior, posiblemente firmada por el propio artista.
La escena representa a Cristo muerto siendo llevado al sepulcro por Nicodemo, José de Arimatea y san Juan Evangelista. A la izquierda aparecen la Virgen María, afligida, y María Magdalena, que la sostiene. La composición triangular refuerza el peso del cuerpo, mientras que el uso de la luz y la sombra guía la mirada hacia Cristo y anticipa la oscuridad del sepulcro, simbolizando la muerte.
A pesar del dramatismo del tema, la obra destaca por su fluidez y naturalidad, cualidades que la acercan al estilo del relieve clásico y la relacionan con interpretaciones similares de Pontormo y Rosso Fiorentino.
.jpg)