Escuela española, ca. 1820.
“Retrato de caballero”.
Óleo sobre lienzo. Reentelado.
Marco de ca. 1820, con faltas.
Medidas: 63 x 48 cm; 80 x 69 x 8 cm (marco).
Esta pintura presenta un retrato de caballero que encarna la sobriedad, dignidad y elegancia propias del retrato neoclásico de inicios del XIX.
El personaje, de porte sereno y mirada introspectiva, aparece ligeramente girado, lo que integra con naturalidad al torso en el encuadre. Su vestimenta, cuidadosamente detallada, responde al estilo característico de la nobleza o la alta burguesía ilustrada de la época: una chaqueta oscura que contrasta con el chaleco claro de solapas almidonadas, y un pañuelo de seda anudado al cuello, todo enmarcado por una iluminación tenue que destaca delicadamente su rostro y manos, dejando el fondo en penumbra. El representado sostiene en su mano derecha una pluma, reflejo de su carácter intelectual.
El rostro del caballero, de expresión que adivina una media sonrisa, revela una vida interior rica, propia de un hombre culto y consciente de su posición. La pincelada, sobria pero segura, junto con la paleta contenida, buscaba equilibrar la herencia barroca con los ideales ilustrados de racionalidad, contención y nobleza de espíritu.
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