Escuela española del siglo XVIII.
“San Felipe Neri”.
Óleo sobre lienzo.
Presenta pequeño deterioro.
Medidas: 103 x 75 cm., 110 x 89 cm. (marco).
La obra representa a San Felipe Neri, fundador de la Congregación del Oratorio, identificado tanto por la inscripción en cartela en la parte inferior como por sus atributos iconográficos. El santo aparece de medio cuerpo, en actitud devota, con las manos cruzadas sobre el pecho y la mirada elevada hacia lo alto, en un gesto de recogimiento espiritual. Porta una vara con azucenas, símbolo de pureza, mientras un resplandor dorado y un rompimiento de gloria entre nubes refuerzan el carácter místico de la escena.
La composición se articula de manera clara y ordenada, centrando la atención en la figura del santo, recortada sobre un fondo oscuro y nuboso que contrasta con la luminosidad del halo dorado. Este recurso, heredero del barroco, se presenta aquí con una mayor suavidad y equilibrio, dirigiendo la mirada del espectador hacia la expresión serena del rostro, tratada con un naturalismo contenido y una evidente intención devocional.
Desde el punto de vista estilístico, la obra se inscribe dentro de la pintura religiosa española del siglo XVIII, en un contexto de continuidad de los modelos barrocos adaptados a una sensibilidad más moderada y clasicista. La pincelada es suelta pero controlada, con un tratamiento cuidado de los pliegues y una gama cromática dominada por rojos, blancos y tonos dorados, que refuerzan la solemnidad de la imagen sin recurrir a excesos dramáticos. Este tipo de representaciones de santos fundadores siguió teniendo una amplia difusión en el siglo XVIII, especialmente en ámbitos conventuales y oratorianos, como vehículo de devoción y ejemplaridad moral, en consonancia con los valores religiosos y estéticos de la época.
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