Escuela flamenca o italiana de principios del siglo XVII.
"Virgen del silencio", basada en el modelo de Angelino Medoro.
Óleo sobre cobre.
Medidas: 23 x 18,3 cm.; 38 x 33,8 cm.(marco).
Esta delicada obra se basa en el modelo de Angelino Medoro, "El Niño dormido", y sintetiza el tránsito entre el manierismo tardío italiano y los primeros impulsos naturalistas que marcarían la pintura virreinal.
La escena es de recogimiento íntimo. Destaca el dominio de las veladuras que aporta una sensación casi táctil. La finísima pincelada logra una luminosidad intensa. El resultado es una piel de apariencia casi esmaltada, con transiciones suaves y una riqueza cromática difícilmente alcanzable sobre lienzo.
Los rostros idealizados, de líneas elegantes y expresión contenida, remiten al lenguaje manierista aprendido por Medoro en Roma; sin embargo, la forma en que la luz envuelve las figuras anuncia una búsqueda de mayor naturalismo, preludiando el barroco en el ámbito hispanoamericano.
Angelino Medoro fue una figura clave en la formación de la pintura colonial. Tras su paso por España, desarrolló una intensa actividad en el Nuevo Reino de Granada, la Provincia de Quito y el Virreinato del Perú, donde ejerció una influencia decisiva, especialmente en la escuela cuzqueña. Su obra contribuyó a adaptar los modelos europeos a las nuevas sensibilidades y contextos del continente americano.
Hoy, pinturas atribuidas o documentadas de Medoro se conservan en instituciones como el Museo de Bellas Artes de Sevilla, el Museo Colonial de Bogotá, museos de Santiago de Chile y la Iglesia de Santo Domingo de Quito, entre otros.
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