Escuela de Fontainebleau, segunda mitad del siglo XVI.
"La ninfa y el sátiro".
Óleo sobre tabla de nogal (una sola pieza).
Marco dorado del siglo XIX en madera tallada del siglo XIX.
Medidas: 61 x 84 cm.; 101 x 127 cm. (marco).
Esta pintura se inscribe en el ámbito del manierismo francés tardío, en un momento de transición hacia la llamada Segunda Escuela de Fontainebleau, desarrollada bajo el reinado de Enrique IV. Este período se caracteriza por una mayor libertad en el tratamiento del color y de las atmósferas, tal como se aprecia en la obra de artistas como Toussaint Dubreuil o Ambroise Dubois.
La escena, de marcada sensualidad, presenta un episodio mitológico donde un sátiro irrumpe en el reposo de una ninfa recostada, acompañada por un amorcillo. Las anatomías alargadas, las carnaciones suaves y el elegante juego de paños responden plenamente al ideal estético de Fontainebleau, donde el mito sirve como pretexto para explorar el deseo, la belleza idealizada y la ambigüedad narrativa.
El contraste entre la serenidad femenina y la energía brutal del sátiro intensifica la tensión narrativa, mientras que el fondo oscuro y la arquitectura clásica refuerzan el carácter cortesano de la obra.
Realizada en óleo sobre una sola tabla de nogal, la obra conserva el refinamiento técnico y cromático propio de un arte cortesano destinado a una élite cultivada. En su conjunto, el cuadro refleja la plenitud del manierismo francés y la evolución estilística de Fontainebleau hacia composiciones más fluidas, sensuales y expresivas, que marcaron el gusto artístico de la Francia de finales del Renacimiento.
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