Círculo de ADAM DE COSTER (Malinas, ca. 1586 –Amberes, 1643), ca.1640-50.
"A la luz del candil".
Óleo sobre lienzo.
Reentelado.
Medidas: 75,5 x 63 cm.; 91 x 78 cm.(marco).
Esta obra se inscribe plenamente en la tradición del tenebrismo flamenco de mediados del siglo XVII. La escena representa una composición nocturna iluminada únicamente por la llama de un candil, recurso característico de De Coster y de los llamados pintores de la noche, donde la luz artificial se convierte en el verdadero eje narrativo de la imagen.
La intensa iluminación puntual modela los rostros y las manos, creando un fuerte contraste con el fondo oscuro y envolvente. Este juego de claroscuros, heredero directo de Caravaggio, subraya el realismo emocional y la teatralidad contenida de la composición.
El tratamiento naturalista de las figuras, la proximidad al espectador y el uso magistral del claroscuro sitúan la pintura dentro del entorno estilístico de Adam de Coster, uno de los principales introductores del caravaggismo en Flandes. La obra transmite una atmósfera silenciosa y reflexiva, donde la luz no solo revela las formas, sino que construye el significado mismo de la escena, convirtiéndola en un ejemplo notable de la pintura nocturna flamenca del siglo XVII.
Activo como maestro en el gremio de San Lucas desde 1607, su obra —escasa y generalmente no firmada— incluye escenas de género y temas religiosos de gran intensidad emocional. Hoy se conservan obras suyas en importantes colecciones, entre ellas el Museo del Prado y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, confirmando su relevancia dentro de la pintura barroca flamenca del siglo XVII.
.jpg)