Círculo de MIGUEL JACINTO MELÉNDEZ (Oviedo, 1679-Madrid, 1734).; c. 1700.
“Retrato de Felipe V”.
Óleo sobre lienzo. Reentelado.
Presenta restauraciones.
Medidas: 77 x 63 cm.
Este Retrato de Felipe V, adscrito al círculo de Miguel Jacinto Meléndez (Oviedo, 1679–Madrid, 1734), se inscribe en los primeros años del siglo XVIII, en el contexto de afirmación dinástica de la nueva casa borbónica en España. La efigie responde a un modelo cortesano consolidado, que muestra al monarca vestido de negro, siguiendo tanto los prototipos difundidos por Meléndez como, en última instancia, el célebre retrato oficial establecido por Hyacinthe Rigaud para la monarquía francesa.
La sobriedad del atuendo negro , heredera de la tradición áulica hispánica, se combina con la elegancia compositiva de raíz francesa, articulando una imagen de majestad contenida. El rey aparece representado con porte firme, gesto sereno y mirada distante, atributos que subrayan la legitimidad y estabilidad de su gobierno tras la Guerra de Sucesión. La iluminación modela el rostro con delicadeza, destacando la tez pálida y la peluca empolvada, elementos distintivos de la iconografía borbónica.
La obra revela las características propias de un taller o círculo: fidelidad al modelo oficial, factura cuidada aunque menos minuciosa que la de los originales cortesanos, y atención prioritaria al parecido fisonómico y a los atributos simbólicos del poder. Reentelado y con restauraciones visibles, el lienzo testimonia su valor como imagen representativa destinada probablemente a ámbitos administrativos o nobiliarios donde era fundamental afirmar la presencia simbólica del soberano.
En suma, esta pintura constituye un ejemplo significativo de la difusión del retrato oficial borbónico en España, donde la tradición pictórica local dialoga con el refinamiento francés para construir una nueva imagen de la monarquía en los albores del siglo XVIII.
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