JOSÉ MARÍA MURILLO BRACHO (Sevilla, 1827 – Málaga, 1882).
“Bodegón”.
Óleo sobre lienzo. Reentelado.
Presenta faltas en el marco.
Posee marco del siglo XIX.
Medidas: 53 x 37 cm; 73 x 56 cm (marco).
Este bodegón se inscribe en la sólida tradición de la pintura española de naturalezas muertas, un género que Murillo Bracho aborda desde una sensibilidad refinada y claramente pictórica. La obra despliega una composición rica y cuidadosamente equilibrada, donde el protagonismo recae en un exuberante arreglo floral dispuesto sobre una superficie cubierta por telas de tonos cálidos y profundos.
Murillo Bracho demuestra aquí un notable dominio del color y de la materia pictórica. Las flores , rosas, claveles y otras variedades, están tratadas con una pincelada suelta pero precisa, que combina atención al detalle y libertad expresiva. La luz, tamizada y envolvente, realza las texturas de los pétalos y crea un diálogo entre los volúmenes, el fondo oscuro y los elementos decorativos, como el marco dorado y la pequeña imagen devocional al fondo.
Formado en la Academia de Santa Isabel de Hungría de Sevilla y discípulo de Antonio María Esquivel, Murillo Bracho desarrolló una sólida carrera docente en Cádiz, Jerez y Málaga, compaginada con una intensa actividad expositiva a nivel nacional e internacional, incluyendo la Exposición Universal de París. Su pintura, basada en el equilibrio compositivo, la precisión técnica y un cromatismo elegante, conecta con la gran tradición del bodegón español, reinterpretada desde la sensibilidad académica decimonónica.
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