HENRI VAN DE VELDE (Ámsterdam, 1896 – 1969)
“Cristo”. Época Art Déco, ca. 1930.
Óleo sobre lienzo.
Firmado en el ángulo inferior izquierdo: "HVDVELDE".
Medidas: 82,5 x 81 cm.; 111,5 x 109 cm (marco).
Esta obra de Henri van der Velde se sitúa en un sugerente equilibrio entre tradición y modernidad: clásica en su concepción iconográfica y en su rigor formal, pero moderna en su depuración compositiva y sensibilidad estética. La representación de Cristo retoma un tema devocional, pero abordándolo desde una mirada serena y contenida, ajena al dramatismo exacerbado de otras tradiciones.
El artista concentra la composición en el torso, modelado con claridad anatómica y suavidad tonal, mientras el paisaje se despliega con un detallismo minucioso en el que animales y vegetación adquieren un valor simbólico. Esta atención precisa a la naturaleza enlaza con la herencia de los primitivos flamencos, especialmente Jan van Eyck y Jeroen Bosch, cuya influencia se percibe en la integración espiritual del entorno.
La estilización del cuerpo, el equilibrio de masas y el refinamiento cromático sitúan asimismo la obra en el clima estético del periodo Art Déco. Van der Velde evita la expresividad subjetiva del Expresionismo, optando por una pintura objetiva y cuidadosamente construida.
Nacido en Ámsterdam y formado con H.M. Krabbé, Henri van der Velde desarrolló una producción centrada con frecuencia en escenas bíblicas y mitológicas, buscando reconciliar la tradición pictórica del Norte de Europa con una sensibilidad figurativa propia del siglo XX. En esta obra, esa síntesis alcanza una expresión particularmente lograda.
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