LLUÍS COTS (Barcelona 1946).
Serie "Àngels", nº 93. 2014-2015.
Técnica mixta sobre tela.
Firmado
Adjunta certificado de autenticidad.
Medidas: 35 x 27 cm.
Lluís Cots es un artista abstracto-figurativo cuya obra se mueve en un territorio de tensión entre la materia, el gesto y la evocación simbólica. Su pintura interroga al mundo constantemente: en sus superficies densas y en sus figuras insinuadas late una preocupación profunda por la condición humana, el tiempo y los conflictos invisibles que atraviesan la realidad contemporánea. Esa inquietud se manifiesta de manera contenida, sin subrayados temáticos explícitos, dejando al espectador un espacio abierto de interpretación.
Activo desde principios de los años setenta, Cots ha desarrollado una trayectoria sólida y coherente, marcada por la experimentación con técnicas mixtas, la pintura sobre tela, papel y madera, y una constante investigación matérica. Expuso individualmente desde fechas tempranas en galerías como Crecelius (Tarragona, 1971), Da Barra (Barcelona, 1972) y Subex (Barcelona, 1973–1974), consolidándose en la escena artística catalana. En los años ochenta y noventa su trabajo alcanzó una mayor proyección con exposiciones en la Galería Maeght (Barcelona, 1984), la Sala Cajamadrid (Barcelona, 1988) y muestras internacionales en Berlín y París, como su individual en la Galería Lina Davidov (París, 1999).
Su obra también ha formado parte de numerosas exposiciones colectivas de relevancia, entre ellas proyectos solidarios vinculados a UNICEF y a la lucha contra el sida, así como muestras internacionales en Basilea, Düsseldorf, Montpellier o Lorena, dialogando con otros lenguajes de la pintura europea contemporánea. En años recientes ha seguido mostrando su trabajo en la Galería El Claustre (Figueres), confirmando la vigencia de una obra que, lejos de cerrarse en un estilo fijo, mantiene una actitud reflexiva y abierta.
La pintura de Lluís Cots propone así un equilibrio entre abstracción y figuración, entre lo íntimo y lo colectivo, donde la materia pictórica se convierte en un espacio de resistencia poética frente a la complejidad del mundo.
Pieza de la dinastía Qing con cuenco de cobre y patas escultóricas en bronce. Presenta un cuerpo globular de amplias proporciones, decorado en relieve con una rica iconografía simbólica. En una de sus caras se representa a Hotei —figura asociada a la abundancia, la felicidad y la prosperidad— rodeado de niños en actitud lúdica, motivo tradicionalmente vinculado a los deseos de fecundidad y buena fortuna. En el reverso aparecen grullas, símbolo de longevidad y elevación espiritual dentro de la cultura china.
El recipiente se apoya sobre tres patas de bronce figuradas, finamente modeladas, que aportan estabilidad y un marcado carácter escultórico al conjunto. Incorpora además asas laterales metálicas que refuerzan su funcionalidad y equilibrio formal. La combinación de materiales, la calidad del trabajo en relieve y la iconografía auspiciosa convierten esta pieza en un ejemplo representativo de la producción decorativa china tardía, especialmente apreciada tanto por su valor simbólico como por su cuidada ejecución artesanal.
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