FÉLIX REVELLO DE TORO (Málaga, 1926)
“Retrato femenino”, 1969.
Óleo sobre lienzo.
Firmado y fechado en el ángulo superior izquierdo.
Medidas: 99 x 80 cm; 108 x 89 cm (marco).
Esta pieza ejemplifica el lenguaje inconfundible de un artista que ejerció un dominio absoluto sobre el género del retrato, el malagueño Félix Revello de Toro. Su maestría radica en la creación de atmósferas sublimes, donde incluso los fondos neutros -pero trabajados en una amplia paleta de colores, en este caso monocroma gris- adquieren una dimensión poética. Mediante una pincelada larga, de trazo contundente y seguro, el autor despliega un virtuosismo técnico que, apoyado en una paleta de colores vibrantes y contrastes audaces, dirige irremediablemente la mirada del espectador hacia la figura central.
Félix Revello de Toro nace en Málaga en el seno de una familia con fuertes influencias artísticas al ser su padre un reputado profesor de dibujo, Jose María Revello Cazar, de quien heredará el gusto y el don de la técnica. Empieza a destacar en el ámbito artístico a temprana edad; su primera exposición tiene lugar en 1938, a los 16 años recibe el primer encargo profesional por parte de una hermandad local y al año siguiente es becado para continuar su formación en Madrid en la Real Academia de San Fernando. En 1951 fue premiado con la beca Carmen del Río, lo cual le permitió continuar su formación en Roma. Será a partir de aquí cuando comienza a reconocerse su obra y es reclamado para llevar a cabo retratos oficiales como la galería de alcaldes del Ayuntamiento de Málaga en 1970 o el primer retrato oficial del Príncipe de Asturias. En 2010 se abrió un museo dedicado a su persona en el centro de Málaga, con 117 obras cedidas por el pintor.
.jpg)