Reloj de sobremesa Luis XVI; Francia, c. 1780.
Mármol, bronce dorado y suspensión en hilo de seda.
Medidas: 41 x 28 x 14 cm.
Reloj d sobremesa de concepción escultórica. La arquitectura de la pieza se articula con una claridad casi escenográfica. Las columnas finamente torneadas, las guirnaldas y los detalles vegetales remiten al lenguaje neoclásico, inspirado en la Antigüedad, donde la decoración nunca eclipsa la estructura, sino que la acompaña con mesura.
Más allá de su función, el reloj se presenta como un objeto de representación. Pensado para presidir un interior aristocrático o burgués ilustrado, cabe señalar que en la Francia de Luis XVI, los relojes de sobremesa ocuparon un lugar central en la vida cortesana y burguesa, no solo como instrumentos de medición del tiempo, sino como auténticos objetos de representación social. Integrados en la decoración de salones y gabinetes, estos relojes combinaban los avances de la relojería con las artes decorativas, incorporando refinadas cajas de bronce dorado, mármol o porcelana, a menudo inspiradas en el gusto neoclásico. Simbolizaban el orden, la razón y el progreso ilustrado, y reflejaban el alto nivel técnico y artístico de los talleres parisinos, convertidos en referentes europeos en vísperas de la Revolución.
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