JOAN RIPOLLÉS (Castellón, 1932).
“Pájaro de buen augurio”, 1980.
Óleo sobre lienzo.
Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho.
Medidas: 34 x 65 cm; 58 x 69 cm (marco).
En esta obra Ripollés activa uno de los núcleos más reconocibles de su imaginario: la convivencia entre lo lúdico y lo trascendente a través de personajes que parecen surgir de un teatro íntimo. La escena, lejos de narrar un episodio concreto, funciona como metáfora del universo emocional del artista, donde la gestualidad exagerada, el color rotundo y la teatralidad amable construyen un espacio de fabulación. El personaje recostado, coronado con laurel, puede entenderse como un héroe doméstico o incluso como un alter ego simbólico, representación del propio creador en diálogo con sus figuras tutelares. Frente a él, el personaje festivo y la paloma aparecen como emblemas de vida, de humor y de esperanza, constantes en la poética de Ripollés. La obra sintetiza así la esencia de su lenguaje: un mundo de fábula que, mediante formas ingenuas y energía cromática, se convierte en una celebración de la imaginación como fuerza vital.
Joan García Ripollés (Castellón, 1932) es uno de los artistas españoles con mayor proyección internacional, con una trayectoria consolidada desde mediados del siglo XX. Tras formarse en París y Nueva York, ciudades donde definió su lenguaje propio y obtuvo un temprano reconocimiento, su obra se ha exhibido en Europa, Asia y América, convirtiéndose en un creador de referencia por su iconografía inconfundible y su fuerza expresiva.
Artista versátil, ha destacado en pintura, escultura y obra gráfica, y está representado en instituciones de prestigio como el IVAM, el MACBA, el Museo de Bellas Artes de Sevilla, la Universidad de Alicante y el MoMA de Nueva York. Su amplio reconocimiento y su presencia sostenida en el mercado subrayan el interés coleccionista por su obra.
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