Escultura móvil del siglo XX.
Sin título.
Hierro cortado y pintado.
Presenta algunas faltas en la pintura.
Medidas: 195 x 270 x 190 cm.
Esta escultura adopta plenamente el principio de la equilibrada tensión entre estructura fija y elementos suspendidos, combinando un soporte estable —de formas curvas, abiertas y orgánicas, pintado en un rojo vibrante— con un conjunto de superficies geométricas móviles que rotan suavemente en el espacio, activadas por la más mínima corriente de aire.
El uso de colores planos —amarillo, azul, rojo y blanco— responde al lenguaje visual de la abstracción moderna, evoca la influencia del neoplasticismo y la simplificación formal propia de las vanguardias. Su equilibrio dinámico, logrado mediante el cuidadoso cálculo de pesos y tensiones, convierte la pieza en una escultura cinética, en constante transformación, donde el movimiento es un componente esencial de la obra.
La pieza capta la esencia del móvil como escultura viva, donde forma, color y movimiento construyen una experiencia sensorial cambiante.
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