MARTI LLAURADÓ MARISCOT (Barcelona, 1903 – 1957).
"Niña", c.1935.
Mármol.
Firmada.
Medidas: 66 x 17 x 18 cm.
Exposiciones: MEAM "Un segle de escultura catalana", 2013. Reproducido en el catálogo, pag. 265.
Martí Llauradó es una figura destacada de la escultura catalana de la primera mitad del siglo XX, heredero de la tradición modernista pero orientado hacia un realismo sensible, intimista y elegante. Su interés por la representación de la figura humana responde a una voluntad de captar estados de inocencia, recogimiento y pureza emocional. “Niña” se inscribe plenamente en esta línea, constituyendo un ejemplo paradigmático de su lenguaje maduro: depuración formal, serenidad expresiva y una delicada poética del silencio. La obra revela la preocupación del artista por la humanización contenida, evitando dramatismos y apostando por una belleza sobria y atemporal.
El escultor Martí Llauradó trabajó durante su juventud con Joan Borrell y Joan Rebull, de quienes recibió importantes influencias. En 1929 debutó con su primera exposición individual en Barcelona, junto a Joan Commeleran. A partir de entonces seguirá exponiendo su obra y tomando parte en certámenes, y en 1933 fue premiado en la Exposición del Desnudo del Círculo Artístico de Barcelona. Al año siguiente obtendrá primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid. Ya en la posguerra obtendrá otros premios importantes en ciudades como Sevilla (de arte religioso), Madrid y Barcelona, y fue invitado a participar en dos ediciones de la Bienal de Venecia. Llauradó fue una figura destacada de la generación joven del postnoucentisme, y atemperó el idealismo estilizado de los noucentistas con una acentuación del realismo. Actualmente está representado en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona.
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