ENRIC CASANOVAS ROY (Barcelona, 1882 – 1948).
“Busto de Anita Solá de Imbert”, c. 1939
Mármol.
Firmada.
Medidas: 52 x 21 x 22 cm.
Exposiciones: MEAM "Un segle de escultura catalana", 2013. Reproducido en el catálogo, pag. 154.
Casanovas fue una figura esencial en el desarrollo de la escultura catalana moderna, estrechamente vinculado a la estética noucentista, defendiendo valores como la armonía, la serenidad y la belleza medida. Este retrato encarna plenamente esos principios, combinando sensibilidad psicológica y pureza formal. El rostro aparece sereno, de expresión introspectiva y noble dignidad, con rasgos suavemente idealizados que armonizan el naturalismo del retrato con el equilibrio formal propio del noucentisme. El mármol está trabajado con excepcional delicadeza, especialmente en las superficies lisas del rostro y cuello, contrastando con el tratamiento más texturado del área del busto y la indumentaria.
El escultor Enric Casanovas inició su formación como discípulo de Josep Llimona, para a continuación ingresar en la Escuela de La Lonja de Barcelona. Realiza en 1900 su primer viaje a París, y a su regreso mostró su obra en Els Quatre Gats. Entre 1904 y 1913 vive entre París y Barcelona, en contacto con Picasso, Maillol y Gargallo, entre otros artistas. En 1920 obtiene una sala especial en la Exposición de Bellas Artes, y en 1922 participa en la de Artistas Catalanes de Ámsterdam. Cinco años más tarde muestra su obra en Italia, y en 1929 obtiene la medalla de oro de la Exposición Universal de Barcelona. En 1932 ingresa en la Academia de Bellas Artes de San Jorge, y en 1935 obtiene el premio Campeny de la Generalitat de Catalunya. Actualmente está representado en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, el Municipal de Tossa de Mar, el de Arte Jaume Morera de Lleida, el de Esculturas Luis Perlotti de Buenos Aires y en el MACBA de Barcelona.
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