Mesa; Portugal; primera mitad del siglo XVIII.
Madera de palisandro, tallada y torneada. Monturas de latón.
Medidas: 80 x 136 x 72 cm.
Esta mesa responde a los modelos característicos del mobiliario portugués del barroco tardío, realizados en maderas nobles procedentes del comercio ultramarino. La estructura está ejecutada en palisandro, una de las especies más apreciadas en la ebanistería lusa del siglo XVIII por la riqueza cromática de su veta y su resistencia, cualidades que permitían tanto el refinado trabajo de talla como el torneado de perfiles complejos. El mueble presenta un tablero rectangular de bordes moldurados que descansa sobre una cintura provista de tres cajones en el frente. Cada uno de ellos está decorado con bocallaves recortados y tiradores de latón de diseño calado, que aportan un acento brillante al conjunto y subrayan el eje horizontal del mueble. La organización tripartita de los cajones responde a una tipología frecuente en las mesas de escritorio o de trabajo doméstico de la época, concebidas para el almacenamiento de pequeños objetos, documentos o utensilios.
La mesa se sostiene sobre cuatro robustas patas torneadas de perfil abalaustrado, unidas entre sí mediante chambranas también torneadas de sección bulbosa que recorren el perímetro inferior formando un bastidor rectangular. Este sistema de unión no solo refuerza estructuralmente el mueble, sino que introduce un ritmo ornamental basado en la repetición de volúmenes esféricos y estrangulados, rasgo distintivo de la tradición barroca ibérica. En las esquinas inferiores se disponen pequeñas monturas de latón calado que protegen y decoran los encuentros estructurales, estableciendo un diálogo visual con los herrajes de los cajones.
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